Skip to Content

El arte

no es otra cosa que transmitir a la caravana de la vida lo que hemos conocido mientras vivíamos

La Libre conection

La Libre conection

En La Libre de Santander mostramos la forma en que elaborábamos los libros al princio de nuestras andanzas editoras caseras. Llevamos algunos ejemplares artesanales sacados del fondo del baul del tiempo. Y otros que estaban a medio hacer, para mostrar el proceso artesano de fabricación. Sorprendentemente vendimos algunos de esos viejos ejemplares imperfectos pero con olor a cuero y cola, y con los lomos forrados por los jirones de la chupa del autor. Piezas de coleccionismo que un día serán reliquias de inimaginable valor. Un día que espero que esté lejano, pues es el de mi muerte. Ya se sabe. Tampoco estaría mal que fuera el de la consagración de la obra en vida. JA!
Como foro que es, en La Libre tuvo lugar debate con el público, lo cual dinamizó bastante la sesión, y una vez finalizado el "acto oficial de presentación" aún nos extendimos hasta las doce de la noche disfrutando del buen ambiente y la interminable conversación.
La afluencia fue de diez personas, tras dar media hora de cortesía al respetable para ver si se llenaba la sala. Dado el aforo del local podemos considerarlo un moderado éxito, sobre todo por la calidad del público que como se ha dicho mostró notable interés rebuscando entre los viejos libros y valorando el proceso editorial.
Como anécdota, comentaros que la semana anterior cierto establecimiento nos impidió colocar un cartel anunciador del evento debido a la supuesta adscripción política del local en el que iba a tener lugar. Una vez finalizada la presentación, un asistente bromeó sobre el hecho de que nos hubieran permitido realizarla, precisamente por carecer nuestro discurso de compromiso o contenido político. He aquí la isla de la independencia. De la libre independencia. Como decía el clásico de Isi Raider en los 90:
"Los jipis me llaman pijo,
los pijos me llaman jipi.
Los rojos me llaman facha,
los fachas me llamán rojo.
Los yupis me llaman punki,
los punkis me llaman yupi.
A mi me da igual.
No me importa el qué dirán.
El qué dirán."

Brindo

por todo lo imposible e inalcanzable, por la belleza de lo prohibido. Porque lo legal sea justicia, lo inmoral pura delicia. Porque entre las masas surja un pueblo que haga fácil lo infinito.