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El arte

no es otra cosa que transmitir a la caravana de la vida lo que hemos conocido mientras vivíamos

Generacion Beat

Generacion Beat

ISI RAIDER Y LA GENERACION BEAT
un artículo de Marta Alonso, experta en Generación Beat y amiga personal de Isi Raider.

Para que podáis entender por qué el texto que viene a continuación está incluido en la página web de Isi Raider me parece necesario sinó importante daros una serie de datos que quizás alguno conozcáis (o no) y que tal vez como yo hayáis llegado a relacionar con la obra de Isi, si os habéis animado a conocerla. En principio una breve explicación de lo que fue llamada Generación Beat y acompañando a dicha explicación, hablaré de sus precedentes y predecesores, de sus principales autores y sus principales obras y de todo aquello sobre lo que influyó y que de hecho llega hasta el día de hoy.

La Generación Beat se refiere a un fenómeno cultural sobre el cual escribieron una serie de narradores y poetas estadounidenses de la década de los 50. Algunos elementos definitorios son el rechazo a los valores estadounidenses clásicos, el uso y abuso de las drogas, una gran libertad sexual y el estudio de la filosofía oriental.
Esta nueva forma de ver las cosas dejó su principal influencia en la posterior contracultura o movimiento hippie.
Sus principales obras son Howl (Aullido) de Allen Ginsberg, On the road (En el camino) de Jack Kerouac y EL almuerzo desnudo de William Burrowgs, aunque por supuesto podríamos abrir un gran abanico de obras de cada uno de estos autores y de otros de esta misma Generación.
Hablando de la Generación Beat, no podemos olvidarnos del autor que abrió sus puertas, Henrry Miller. El autor conocido sobre todo por sus dos trópicos (Trópico de cáncer y Trópico de capricornio) aunque tiene una obra mucho más extensa y también se dedicó a la pintura (acuarela), escribió en tono crudo y sensual sus novelas semiautobiográficas y trató de estigmatizar la América puritana e hipócritamente moral de aquellos años. Tuvo una vida errática, vivió en París unos años de bohemio miserable, sufriendo hambre y frío y escribiendo libros como el citado “Trópico de cancer” el cual estuvo prohibido en los paises anglosajones y, en su país EEUU, le acarreó un proceso por obscenidad y pornografía. Solo pudo ingresarlo allí clandestinamente con la portada de “Jane Eyre” de Charlotte Brontë y no se publicó legalmente hasta los 60 cuando la Corte Superior de los EEUU anuló el juicio contra Miller por obscenidad, lo que más adelante se conocería como Revolución Sexual. “Trópico de capricornio” y “Primavera negra” consiguieron su difusión en USA, pero tuvieron que ser vendidos subrepticiamenete, lo que le consagró como escritor underground (que se desarrolla al margen de la actividad pública oficial, para referirse a movimientos de resistencia contra regímenes represivos).
Miller fue el gran maestro de Jac Kerouac, uno de los mejores escritores estadounidenses del siglo XX, cuya novela “En el camino” fue considerada el manifiesto de la Generación Beat (generación contracultural, antimaterialista, anticapitalista y antiautoritaria). Esta novela la escribió Kerouac –anfetaminas mediante- en tres semanas, así su estilo es denominado por él mismo como prosa espontánea. Se trata de una novela autobiográfica, sobre un viaje a través de los EEUU, cuyos protagonistas Dean Moriarty, Carlo Marx y Old Bull Lee no son otros que Neal Cassady, Allen Ginsberg y William Burrougs respectivamente.
Sus escritos reflejan la firme voluntad de liberarse de las asfixiantes convenciones sociales de su época así como la búsqueda de un sentido a la existencia con la compañía de la marihuana, el alcohol y las anfetaminas. Murió de cirrosis a los 47 años y le fue otorgado un doctorado póstumo por la Universidad de Massachussets.
William Burroougs nació en una familia acomodada, mas eso no fue óbice para pasar por una época totalmente autodestructiva. Desde pequeño supo de sus inclinaciones homosexuales, hizo su primera incursión en la literatura pulp (relato e historietas), es el caso de Yonki. A partir de los 60 se dedicó a escribir con bastante continuidad, con una importante carga autobiográfica donde se plasma su adicción a varias sustancias, como la heroína. Su obra comenzó siendo formalmente convencional aunque sus temas no lo fueran como en el caso de Yonki y Queer (marica, que no se publica hasta 1958).
Se cree que Allen Ginsberg fue su amante. Este fue el enlace entre el movimiento beat de los 50 y el hippie de los 60. Su principal obra Howl (Aullido) es muy conocida por su frase de apertura: He visto a las mejores mentes de mi generación destruídas por la locura. La obra se consideró escandalosa por la crudeza de su lenguaje. La segunda parte de Howl estuvo inspirada y escrita principalmente durante una visión causada por el peyote. También intentó escribir numerosos poemas inspirado por varios tipos de drogas, como el ácido lisérgico (LSD). Su obra autobiográfica defendía la libertad y la autenticidad.
Por último voy a citar a Charles Bukowski, quien tambien de un modo cruel y autobiográfico, plasmo su vida en diferentes épocas y ciudades.
Alcanza sus primeros éxitos en publicaciones underground, pero intenta desmarcarse intencionadamente del movimiento beat. A pesar de ser una figura underground llegó a vender más de un millón de libros en todo el mundo, aunque tratándose de su “alter ego” Henri Chinaski, esto es lo de menos. Su droga fue el alcohol, vivió por y para él. Fue su fuente de inspiración, riéndose de todo tras la barra de un bar solitario. Trata de ganar algo de dinero, sin trabajar mucho, para inmediatamente gastarlo en alcohol y putas. Frecuenta otras ratas urbanas enloquecidas, se encierra en su habitación y trata de contarnos las historias que le ocurren o se le ocurren.

Así pues, tras conocer un poco mejor a los componentes más notables de la Generación Beat y su forma de vivir, de pensar y de sentir, podríamos decir que 50 años después, en un pequeño pueblo del norte de Españe ha nacido un nuevo beat, Isidro Miñón, o Isi Raider como gusta de firmar sus escritos.; quien tras vivir y crecer en este pueblo donde la mayor aspiración para la generalidad de los habitantes era el poder entrar a trabajar en LA FABRICA (La Naval, Forjas y Aceros de Reinosa) y poder así conseguir un trabajo fijo, y sabiendo que así lo deseaba su padre para él, no pudo soportar la presión y se dedicó, como mal menor a lo que entonces le gustaba , el dibujo técnico. Mas su mentalidad hippie y bohemia, le impedía conservar los trabajos que conseguía durante mucho tiempo.
Este querer y no poder o más bien poder y no querer, la brutal muerte de su hermano menor y la necesidad de evadirse de una realidad que no acababa de gustarle, hizo que empezara a experimentar con las drogas: alcohol y hachis casi a diario, speed y coca cuando cuadraba y más adelante una larga y cruenta temporada dándole al ácido de la cual tuvo que despedirse por miedo a volverse loco.
Y es que Isidro no quería saber nada de los convencionalismos sociales, de la sociedad de consumo en la que se encontraba inmerso, y si trabajaba un tiempo era solo por la necesidad de conseguir dinero para lograr la libertad ansiada y poder así dedicarse a lo que le hacía sentirse realmente bien. Recorrer otros lugares, conocer otras gentes, tocar su guitarra… Dormir bajo las estrellas, meditar, bañarse desnudo en el mar…
En 1991 viaja a Cataluña donde residirá realizando diversos trabajos hasta el 96 que vuelve de nuevo a Reinosa donde permanecerá dos años en los que se dedica de lleno a la música y comienza a dar forma a su primer libro, La Banda del Isi, una relación de poemas escritos entre él y sus colegas, que recopila y ordena dándole así tintes autobiográficos. Se publica en 1999.
En el 97 Isi se va de gira de pueblo en pueblo con su grupo “Los sobrinos de Botín” y cuando esta acaba agarra la bicicleta y emprende una marcha hasta Cataluña, viviendo las más diversas aventuras y sintiendo por fin el dulce sabor de la libertad. Estas dos vivencias le sirven para escribir su libro de relatos “El buscador de utopías”, poco después publicará “Los Frustrados”, ambos en 2002.
Al regreso de Cataluña en 2001, recibe una oferta de trabajo más acorde con su forma de ser, pues le obliga a recorrrer el país con los Mercados Medievales, pero por otro lado también le deja tiempo para, en Reinosa, dedicarse a la música, a la literatura y a reconquistar a la mujer que siempre amó.
Así en 2004 comienza a gestarse su obra cumbre (hasta el momento) “La otra orilla” que nacerá a la vez que su primer hijo en 2006, y será lanzado al mercado junto con los dos anteriores, conformando así la Trilogía Callejera, escrita y editada por él mismo a finales de 2009.

Brindo

por todo lo imposible e inalcanzable, por la belleza de lo prohibido. Porque lo legal sea justicia, lo inmoral pura delicia. Porque entre las masas surja un pueblo que haga fácil lo infinito.